
La muerte de Pietro Aretino
Ficha
La historia
En 1854 el joven pintor alemán Anselm Feuerbach, con apenas 25 años, llegó a Venecia gracias a una beca del gran duque de Baden para aprender de los viejos coloristas venecianos. Ese mismo año pintó este lienzo de más de dos metros y medio de alto, dedicado a una muerte ocurrida en Venecia tres siglos antes: el último instante de Pietro Aretino.
Aretino fue el escritor más temido del siglo XVI, un satírico cuya pluma podía ensalzar a un príncipe o arruinarlo, y pasó sus últimos años en la ciudad. Se contaba que había muerto de risa. Un invitado narraba un chiste procaz sobre las hermanas de Aretino, y él rió con tal fuerza que cayó hacia atrás de la silla. Lo que en realidad llegó al duque de Mantua, en una carta de su embajador en Venecia, sonaba más sobrio. Aretino se había caído de la silla y había muerto de un ataque. De todo aquello quedó la risa.
Feuerbach fija ese instante de la caída como gran pintura de historia. Aretino había muerto en 1556, a los 64 años. El cuadro pertenece a la Fundación Gottfried Keller y hoy se conserva en Basilea.



