
Dieric Bouts · PD
El entierro de Cristo
Ficha
La historia
Hacia 1450, en los Países Bajos, se pintaban muchísimas imágenes sobre tela en vez de sobre tabla: eran más baratas, ligeras y fáciles de enrollar y enviar lejos. Casi todas se han perdido, y por eso esta Sepultura de Cristo es una rareza. Probablemente formaba parte de un gran políptico plegable pintado para venderse en Italia, adonde viajaría enrollada. Bouts trata el duelo con una contención muy del norte, nadie grita, los gestos son medidos, las lágrimas caen en silencio. Los colores hoy parecen apagados, y no solo por los siglos. El temple de cola siempre fue más mate, y una capa de suciedad gris que ya no puede lavarse ha bajado aún más el tono. Es la única Sepultura que se conserva de su mano.




