
Los cinco sentidos: El tacto
Ficha
La historia
Entre 1617 y 1618, en Amberes, Jan Brueghel y Rubens pintaron los cinco sentidos como damas elegantes en salas repletas de objetos valiosos. Veinte años después, Jan Miense Molenaer retomó el mismo tema y se lo entregó a los campesinos. Su Tacto es una buena paliza.
Esta pequeña tabla forma parte de una serie de cinco y es la única que lleva a la vez el monograma del pintor y la fecha, 1637, abajo a la derecha. El Mauritshuis recuerda que Molenaer pintaba sobre todo retratos y escenas de género en las que su clientela acomodada podía reconocerse. Para los sentidos eligió en cambio la tosquedad campesina, que a los coleccionistas de la ciudad debía de divertirles todavía más.



