
Funeral de san Antonio Abad
Ficha
La historia
Durante buena parte de su vida esta tabla figuró como obra de la escuela de Fra Angelico, no de su mano. El estudio y la restauración en el Prado cambiaron esa lectura, y hoy el museo la da al propio Angelico y la fecha entre 1426 y 1430. Mide 19,7 por 29,3 centímetros, apenas un folio, porque es una escena de predela, una de las casetas que corrían bajo el cuerpo principal de un retablo. El XIV duque de Alba la había comprado en Florencia en 1817 por 448 francos, y en 2016 el XIX duque la donó al museo, en la misma operación en que el Estado pagaba 18 millones de euros por la Virgen de la granada de la casa de Alba. La escena es el funeral de san Antonio Abad, el ermitaño egipcio del que arranca la vida monástica: el cuerpo tendido sobre unas andas cubiertas de rojo, un obispo y un grupo de monjes alrededor, un fraile en tierra, y el alma del santo ya elevada en una almendra dorada sobre los tejados. No se documenta ningún retablo de Angelico dedicado a san Antonio Abad, de modo que se ignora a qué conjunto perteneció.




