
La diosa Flora
Ficha
La historia
Detrás de la figura, pasada la balaustrada, hay una terraza con macetas de barro y, al fondo, una casa entre los árboles: un jardín de coleccionista, de los que en Amberes daban de comer a toda una especialidad. La diosa aparece coronada con las flores que gobierna, se lleva un ramito a la cara y lleva un manto rojo recogido sobre las rodillas. A su espalda se amontonan las rosas y a la derecha, abajo, una cesta rebosa de flores. Hacia 1625, fecha que da el museo, la pintura de flores tenía en Amberes su propio mercado y sus propios precios, y un lienzo así solía repartirse entre dos manos, la del pintor de figuras y la del especialista en flores. El Prado inscribe la obra como del taller de Rubens. Abajo a la izquierda sigue pintado el número 1670, uno de los números antiguos de inventario que arrastra el cuadro.

