
El buen samaritano
Ficha
La historia
Jacopo Bassano pintó más de una vez la parábola del buen samaritano. Esta versión es de hacia 1562 o 1563 y recoge el instante en que el samaritano levanta a pulso al viajero herido para subirlo a su mula. Las figuras son grandes y están pegadas al primer plano, y dos perros lamen la sangre del herido en el suelo. Muy al fondo, pequeños en el camino, se alejan el sacerdote y el levita que pasaron de largo. La luz es la luz gris del amanecer, que apenas toca las colinas bajo un cielo cargado de nubes. El cuadro tiene una larga historia inglesa. Fue de sir Joshua Reynolds, el primer presidente de la Royal Academy, que en 1791 lo expuso en una muestra de su colección organizada a beneficio de su criado Ralph. Más tarde perteneció al poeta y coleccionista Samuel Rogers, y en la subasta celebrada tras su muerte, en 1856, la National Gallery lo compró por 230 guineas.




