
Claude Monet · PD
El gran azul en Antibes
Ficha
La historia
En enero de 1888 Monet dejó el gris de París y, siguiendo un consejo del escritor Guy de Maupassant, marchó al Mediterráneo, donde se instaló cerca de Antibes en un hotel llamado Château de la Pinède. Se quedó casi cuatro meses y regresó con unos 39 lienzos. La luz de allí lo desconcertaba. Escribió que el azul, el rosa y el oro de aquella costa eran casi imposibles de pintar, y que lo tomarían por loco por los colores que estaba empleando. La Grande Bleue, el gran azul, es el viejo apodo francés del propio Mediterráneo, y esa reluciente extensión de agua es el verdadero tema del cuadro. De vuelta en París, en junio, el marchante Theo van Gogh, hermano del pintor Vincent, compró diez de las telas de Antibes y las puso a la venta. El pintor Camille Pissarro, mayor que él, las despachó como meramente decorativas, pero los compradores que acudieron a la galería aquel verano opinaron lo contrario, y el conjunto encontró dueño.




