
Antoine Wiertz · PD
Griegos y troyanos luchando por el cuerpo de Patroclo
Ficha
La historia
En 1836 Bélgica llevaba apenas seis años de existencia como país, y un pintor de 29 años quería demostrar que la joven nación podía medirse con Rubens y Miguel Ángel. Antoine Wiertz pintó esta escena en Roma, becado por el Estado, y eligió un episodio del canto 17 de la Ilíada: la pelea entre griegos y troyanos por el cadáver de Patroclo, despojado ya de su armadura tras caer ante Héctor. La tela mide más de siete metros de ancho y está poblada de cuerpos que tiran en direcciones opuestas. Se expuso en Amberes en 1837 y tuvo cierto eco. Años después Wiertz repitió el asunto en un lienzo aún mayor, hoy en Bruselas; este primero se quedó en Lieja.