
El carro de heno
Ficha
La historia
En 1781 Joshua Reynolds, presidente de la Royal Academy de Londres, recorrió Flandes y Holanda y dejó por escrito lo que vio. Al llegar a la galería del príncipe Guillermo V, en La Haya, lo primero que enumeró fueron los Wouwerman. En el siglo XVIII ninguna colección real se daba por completa sin unos cuantos, y los precios lo confirman. En una subasta de La Haya de 1737 esta pequeña tabla alcanzó 680 florines, bastante más de lo que ganaba en un año un artesano cualificado. Luego pasó por otras dos colecciones de La Haya, la de Willem Lormier y la de Govert van Slingelandt, antes de llegar al príncipe. Cacerías, escenas campestres y sobre todo caballos fueron lo que hizo popular a Wouwerman, y El carro de heno es una de las campestres. Pertenece al Mauritshuis y cuelga en la Galería Príncipe Guillermo V.




