
Anthony van Dyck · PD
La cabeza de un anciano
Ficha
La historia
Cabeza de anciano barbado y cano, girada hacia la izquierda sobre fondo negro. Es material de taller, un estudio del natural pintado para poner después ese rostro a un personaje de un cuadro mayor, religioso o mitológico, según una práctica comunísima en el siglo XVII. El Prado conserva otra cabeza del mismo modelo, pintada sobre papel pegado a una tabla. La pincelada áspera de la carnación corresponde a los años juveniles de Van Dyck, hacia 1618 y 1620, y la obra se ha atribuido en ocasiones a Rubens. Suya fue, en efecto, aunque como propietario. El lienzo estuvo en su casa hasta su muerte, en 1640, y se compró en su almoneda para Felipe IV. Así llegó a la colección real un estudio de 47 centímetros de alto.




