
Rosa Bonheur · PD
La feria de caballos
Ficha
La historia
Para pintar este mercado de caballos de París, Rosa Bonheur tuvo que disfrazarse. El mercado, en el bulevar del Hospital, era un ambiente de hombres donde una mujer con falda llamaba demasiado la atención, así que Bonheur pidió a la policía un permiso oficial para vestir pantalones. Durante año y medio acudió dos veces por semana, con botas y el pelo corto, a estudiar los animales encabritados y a los tratantes que tiraban de ellos. El resultado es un lienzo enorme, de más de cinco metros de ancho, lleno de polvo, músculos y movimiento. Causó sensación en el Salón de 1853 y llevó su fama a Inglaterra y Estados Unidos. Hoy pertenece al Metropolitan Museum de Nueva York.

