
El cazador y una mujer
Ficha
La historia
En la República holandesa de 1659 cazar con escopeta era privilegio de gente acomodada, así que un joven presentado como cazador anunciaba su posición antes de decir palabra. Metsu sitúa a uno de estos cazadores en un interior distinguido, junto a una mujer joven, y su encuentro es un cortejo disfrazado de visita de cumplido. Para sus contemporáneos la alusión era clara. La palabra neerlandesa vogelen, cazar pájaros, servía también, en el habla vulgar, para hacer el amor, de manera que un cazador que ofrecía a una mujer la presa del día le hacía una propuesta muy concreta. La respuesta de ella es el verdadero asunto del cuadro. Metsu retomó esta pareja del cazador y la mujer varias veces en aquellos años, cambiando cada vez la sala y el tono. Esta pequeña tabla fechada en 1659 es la versión que fue a parar a Florencia, a los Uffizi.




