
Interior de una herrería
Ficha
La historia
A comienzos del siglo XIX, un vendedor presentó este cuadro como una escena de la historia inglesa, el rey Carlos II en una herrería tras su derrota en Worcester, en 1651. La leyenda tenía una raíz real. Según contó después el propio Carlos a Samuel Pepys, mientras huía disfrazado de criado sujetó la pata de su caballo mientras un herrero de pueblo lo herraba y le preguntó por las noticias, y el herrero le dijo que no sabía si ya habían atrapado a ese bribón de Carlos Estuardo. La National Gallery afirma que no hay prueba alguna de que ese sea el tema. El hombre de casaca escarlata con galones de oro no tiene nada de criado. Está de pie en la entrada, apoyado en una vara larga, mientras el herrero, con la camisa abierta, se inclina sobre una herradura al rojo en el yunque y un muchacho trabaja detrás, junto a la fragua. Metsu lo pintó hacia 1657, con veintitantos años, y la herrería fue un tema poco común al que volvió varias veces en esa época. Detrás del cliente, su caballo espera a la luz de la puerta abierta.




