El juicio de Paris

El juicio de Paris


Ficha

Año
1891
Técnica
óleo

La historia

En 1891, el Juicio de Paris era uno de los asuntos más cómodos que un pintor de Múnich podía elegir. El viejo mito daba una coartada respetable a lo que jurados y compradores buscaban en realidad: tres diosas desnudas en un paisaje. A Paris, príncipe de Troya, le han entregado una manzana de oro y le piden que la conceda a la más bella de tres, Hera, Atenea y Afrodita, y cada una intenta ganarlo para su causa. Afrodita vence prometiéndole a la mujer más hermosa del mundo, el trato que arrancará a Helena de Esparta y desatará la guerra de Troya. Albert von Keller, pintor mundano muy apreciado por sus sedas y sus modelos elegantes, resuelve la escena con gracia antes que con drama. Un año después, en 1892, figuró entre los fundadores de la Secesión de Múnich, la escisión dirigida justamente contra el gusto de salón que esta obra quería agradar. Llegó a Basilea gracias al fondo Birmann del museo.

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