
Alexander Roslin · PD
La dama del abanico, la esposa del artista
Ficha
La historia
En 1768 el sueco Alexander Roslin, retratista de moda en París, pintó a su propia esposa, Marie-Suzanne Giroust, que era ella misma una notable pastelista. La muestra vestida a la manera boloñesa, medio girada, con un velo negro sobre el rostro y un abanico en la mano, en el gesto coqueto de quien se vuelve para mirarnos. Cuando se expuso en el Salón de 1769, el crítico y filósofo Diderot la encontró de lo más piquante, deliciosa. Detrás del juego hay una historia triste: Marie-Suzanne murió de cáncer de mama pocos años después, con solo treinta y ocho. El velo, más que ocultar, invita a adivinar los ojos que brillan tras la gasa.
