
James Ensor · CC0
La dama del abanico
Ficha
La historia
En 1880 Ensor tenía 20 años y acababa de dejar la Academia de Bellas Artes de Bruselas para pintar en casa, en Ostende. Sus modelos eran las mujeres de la familia. Este lienzo alto, firmado «Ensor 80» arriba a la derecha, es uno de los primeros de una quincena de interiores con figuras femeninas que su amigo, el escritor Eugène Demolder, llamó «una serie de mujeres coquetas». En la mujer de pie junto a la silla, con el abanico abierto, se suele reconocer a su hermana menor Mitche. El museo de Amberes ve en estos cuadros, ante todo, escenas pintadas del natural. Más tarde la obra perteneció a Alexandra Daveluy, hija de Mitche, que en 1949 heredó los bienes de su tío, y el museo la compró en 1955.




