
La Lamentación con los dos ladrones crucificados
Ficha
La historia
En el Evangelio de Juan, los dos ladrones crucificados con Jesús siguen vivos cuando se acerca el sábado, y los soldados les quiebran las piernas para poder bajar los cuerpos a tiempo. Cranach, que pintaba en Wittenberg hacia 1515, los deja allá arriba. En primer plano, Cristo ya descansa sobre un paño blanco, sostenido por san Juan. La Virgen, de azul, reza arrodillada, y María Magdalena, con brocado de oro, se inclina a besarle las llagas. A la derecha, Nicodemo y José de Arimatea sostienen la corona de espinas. Muy por encima, contra un cielo azul intenso, los ladrones cuelgan todavía, retorcidos en sus cruces. La cruz central está vacía, y justo en ella pintó Cranach su marca, la pequeña serpiente alada. La tabla entera mide apenas 38 centímetros de alto. Gran parte de su historia posterior se ha perdido. En algún momento estuvo en Italia, quizá con la familia Colonna en Roma, y una vieja inscripción italiana da bien el nombre del pintor, pero lo hace holandés y del siglo XV.




