
Sandro Botticelli, The Last Communion of Saint Jerome, 1495. Wikimedia Commons. · PD
La última comunión de san Jerónimo
Ficha
La historia
Este panel diminuto se pintó en Florencia hacia mediados de la década de 1490, los años en que el fraile Girolamo Savonarola predicaba penitencia y quemaba lujos en las plazas de la ciudad. Lo encargó Francesco del Pugliese, un mercader de lana y devoto seguidor de Savonarola, para rezar ante él en su casa. Botticelli muestra a San Jerónimo, el sabio del siglo IV que tradujo la Biblia al latín, al final de su vida: ya no puede tenerse en pie y sus hermanos de comunidad lo sostienen mientras recibe la última comunión en una celda de cañas cerca de Belén. Sobre los muros hay hojas de palma clavadas. Todo queda reducido al moribundo y al pequeño grupo que lo rodea, en una tabla apenas mayor que una hoja de papel.




