
Hans Memling · PD
El Juicio Final
Ficha
La historia
Este tríptico nunca llegó a su destino. Lo encargó Angelo Tani, representante de los Médici en Brujas, y viajaba por mar hacia Italia cuando, en 1473, un corsario de Gdansk llamado Paul Beneke asaltó el barco y se quedó con el botín. Así fue como una de las grandes obras del flamenco Hans Memling acabó en el Báltico, donde sigue. En el centro, el arcángel san Miguel pesa las almas con una balanza mientras los muertos resucitan desnudos a sus pies; a un lado suben los salvados hacia una puerta de cristal, al otro caen los condenados. Memling lo pintó hacia 1467, retomando la idea del Juicio de su predecesor Rogier van der Weyden.




