
Nicolaes Maes · PD
El ama de casa escuchando
Ficha
La historia
En la Holanda próspera de mediados del siglo XVII, el orden de la casa burguesa era casi una cuestión moral, y de eso habla esta escena doméstica. Una señora acomodada baja por la escalera, se detiene y se lleva un dedo a los labios pidiéndonos silencio. Abajo, en la cocina, una criada se distrae con un pretendiente en vez de atender sus tareas. Maes, formado en el taller de Rembrandt, repitió varias veces este motivo de la mujer que escucha a escondidas. Emplea aquí un recurso que los holandeses llamaban doorkijkje, una puerta abierta que descubre otra habitación al fondo, así que vemos dos escenas de golpe. Su sonrisa cómplice nos vuelve testigos de la travesura de la servidumbre. La tabla estuvo en Francia a finales del siglo XVIII y en 1811 la adquirió Jorge IV, en cuya colección real permanece.
