
La matanza de los Nióbidas
Ficha
La historia
En 1630 la peste avanzaba por el norte de Italia, y desde Homero las flechas de Apolo se asociaban a las epidemias. Ese mismo año, el 25 de septiembre, Andrea Camassei cobró por «la historia de la reina Níobe». El pago, publicado en 2020, adelantó unos nueve años la fecha de este enorme lienzo de tres metros por cuatro, que siempre se había considerado pareja de su Descanso de Diana, de igual tamaño y terminado a comienzos de 1639. Los dos cuadros se pintaron para Taddeo Barberini, sobrino del papa Urbano VIII y protector del pintor.
La historia viene de Ovidio. Níobe, reina de Tebas, presumió de sus muchos hijos ante Latona, que solo tenía dos, Apolo y Diana, y los gemelos abatieron a flechazos a los hijos y a las hijas de la reina. Ovidio cuenta las dos matanzas una tras otra, y Camassei las reúne en una sola escena. Los dioses llegan entre nubes, un joven casi en el centro intenta arrancarse una flecha de la rodilla y Níobe cubre a su hija menor con un pliegue del vestido.
Una lectura publicada en 2023, que el museo considera la más verosímil, ve aquí una alusión a la epidemia de la que Roma se libró después de que Urbano VIII creara a tiempo una junta de sanidad. El joven moribundo de la izquierda, herido en el pecho y atendido por sus hermanas, recuerda a san Sebastián curado por las piadosas mujeres, el santo al que se rezaba contra la peste.