
El milagro en el nacimiento de San Nicolás
Ficha
La historia
Esta pequeña tabla formó parte en su día de la predela de un retablo, esa franja de escenas menudas al pie que los fieles podían mirar de cerca mientras los grandes santos se alzaban por encima. Se pintó en Siena hacia 1437 y cuenta el primer episodio de la vida de san Nicolás: su nacimiento. Las comadronas acaban de alzarlo para el primer baño, y el recién nacido se mantiene en pie por sí solo dentro de la jofaina, con apenas unas horas de vida, señal de que una vida santa ya había empezado. Hay un matiz curioso. Ese milagro del baño, y el relato de que el niño rechazaba la leche de su madre los miércoles y viernes para guardar el ayuno, parecen haber pertenecido antes a otro santo, Nicolás de Sion, cuya vida un autor bizantino fundió con la de Nicolás de Mira hacia el año 900. El oro del fondo no es pintura, sino pan de oro batido, aplicado sobre la madera antes que cualquier color.
