
Konrad Witz · PD
La pesca milagrosa
Ficha
La historia
En 1444 Konrad Witz pintó esta tabla para la catedral de San Pedro de Ginebra, y tomó una decisión insólita para su época. El episodio del Evangelio ocurre en el mar de Galilea, pero Witz lo trasladó a un agua que cualquiera podía reconocer: el lago Lemán, con su orilla verdadera al fondo. Detrás se distinguen el cono del Môle y, más lejos, las cumbres nevadas del macizo del Mont Blanc, pintadas de observación y no de memoria. Se la suele considerar la primera representación fiel de un paisaje concreto en la pintura europea. Pedro salta por la borda hacia Cristo, y bajo el agua clara sus piernas se ven quebradas, dobladas por la refracción justo donde rompen la superficie.