
Mikhail Vrubel · PD
La Madre de Dios con el Niño
Ficha
La historia
A comienzos de la década de 1880 Mijaíl Vrúbel, todavía joven y casi desconocido, llegó a Kiev para restaurar los frescos medievales de la iglesia de San Cirilo y pintar iconos nuevos para su iconostasio de mármol. Esta Madre de Dios, terminada en 1885, fue uno de ellos. Vrúbel respetó las reglas del icono ortodoxo: la pose frontal, el fondo dorado, los rostros largos y graves. Y sin embargo esos rostros eran personas reales. Para la Virgen posó la esposa de Adrián Prájov, el historiador del arte que lo había contratado, y para el niño, la pequeña hija de ambos. El resultado inquietó a algunos fieles, un icono con una tristeza concreta y viva en los ojos. Fue este trabajo de Kiev el que dio a conocer a Vrúbel, años antes de los demonios atormentados de su madurez.



