
La Natividad
Ficha
La historia
Hacia 1525, Brujas iba perdiendo en silencio su lugar en el mundo. El canal que la había hecho la ciudad comercial más rica del norte de Europa se estaba cegando de arena, y los mercaderes se marchaban hacia Amberes. Sus pintores, en cambio, seguían produciendo pequeñas tablas devocionales como esta, en la refinada manera flamenca antigua, imágenes hechas para rezar ante ellas en casa. Esta Natividad lleva el nombre de Adriaen Isenbrandt, que dirigía uno de los talleres más activos de la ciudad. Lo curioso es que no se puede documentar con seguridad ni una sola pintura conservada como obra de su propia mano. El artista al que llamamos Isenbrandt fue reconstruido en buena parte por los estudiosos mucho después de su muerte, de modo que el nombre designa en realidad a todo un taller de Brujas y su modo de pintar. En ese taller se dice que el maestro se reservaba los rostros y las carnaciones y dejaba el resto a los ayudantes, lo que explica en parte por qué resulta tan difícil atribuirle una tabla concreta.