
Henri Matisse, The Open Window, 1905. Wikimedia Commons. · PD
La ventana abierta
Ficha
La historia
En el verano de 1905 Matisse pasó unas semanas en Collioure, un pueblo pesquero del Mediterráneo, junto al pintor Derain. Allí soltó el color como no lo había hecho antes. El cuadro mira desde el interior de una habitación hacia el puerto, a través de una ventana abierta, y nada está pintado del color que tendría en la realidad: el agua es rosa y turquesa, los mástiles rojos, la pared verde a un lado y violeta al otro. Cuando lo expuso ese otoño en el Salón de Otoño de París, el crítico Louis Vauxcelles llamó fieras, les fauves, a Matisse y a sus compañeros de sala, y el apodo acabó dando nombre al movimiento. Es una de las primeras obras que llevó ese color libre hasta el final, con zonas de lienzo apenas cubiertas por unos pocos trazos.




