
La parábola del buen samaritano
Ficha
La historia
Hacia 1620 el pintor Domenico Fetti se hizo un nombre en Mantua y Venecia con una serie de cuadros pequeños que ilustraban las parábolas que Cristo contó en los Evangelios, y su taller repetía las más solicitadas. Esta es una de ellas: el buen samaritano, el viajero que se detiene a socorrer a un desconocido apaleado y abandonado al borde del camino, después de que otros pasaran de largo. La idea de Fetti era contar estas historias de cerca, con figuras comunes en un paisaje sencillo, para que la lección pareciera ocurrir en un camino cercano y no desde un púlpito. La versión aquí presente procede de su taller y no de su propia mano, hecha cuando el tema tenía mucha demanda. El herido y quien lo auxilia sostienen toda la historia, y por eso Fetti mantuvo el entorno escueto y pocos personajes.




