
Georges de La Tour · CC0
La Magdalena penitente
Ficha
La historia
Georges de La Tour pintó varias Magdalenas penitentes, y la del Metropolitan, hacia 1640, es de sus nocturnos más despojados. María Magdalena, la pecadora arrepentida, se sienta ante una vela cuya llama se refleja en un espejo, con la mano apoyada en una calavera. Todo el cuadro es un ejercicio de vanidad en el sentido antiguo, ya que la vela que se consume, el cráneo y el espejo recuerdan que la vida pasa. La Tour trabajaba en Lorena, una región arrasada entonces por la Guerra de los Treinta Años, y esa penumbra sobria encajaba con un tiempo de peste y hambre. Casi toda la escena la ilumina una sola llama, recurso que La Tour repitió en obra tras obra.




