
El charlatán, de la casa de muñecas de Petronella Oortman
Ficha
La historia
Los charlatanes eran una presencia fija en las ferias y mercados neerlandeses, vendedores ambulantes que reunían a la gente con su palabrería y luego vendían ungüentos y remedios. En este óvalo de cobre, de menos de 13 centímetros de ancho, uno de ellos perora en su puesto a la izquierda mientras los curiosos se apiñan. Delante hay un niño con un aro, una mujer con corpiño rojo se inclina hacia el mostrador, y al fondo se ven un mercado y la torre de una iglesia. Su pareja, una mujer que vende su mercancía ante una puerta, cuelga a su lado en el cuarto de los niños de la casa de muñecas.
