
François Boucher · PD
La salida del sol
Ficha
La historia
Boucher pintó esta enorme tela hacia 1752, no como cuadro acabado sino como cartón: el modelo a tamaño real que la manufactura real de los Gobelinos debía tejer en tapiz. El encargo venía de Madame de Pompadour, amante de Luis XV y la árbitra más poderosa del gusto francés de aquellos años. Los tapices pasaron tres años en el telar y llegaron a ser lo más caro que los Gobelinos habían producido nunca. Apolo, dios del sol, recibe las riendas de su carro para dar comienzo al día, una imagen que halaga a Versalles y en la que algunos han querido leer la propia mano de Pompadour guiando al rey. Ella recuperó los cartones una vez terminado el tejido, y este cuelga hoy sobre la escalera de una casa de Londres.




