
Thomas Couture · PD
Los romanos de la decadencia
Ficha
La historia
Cuando este cuadro llegó al Salón de 1847, París entendió que la Roma antigua hablaba del presente. Thomas Couture había dedicado tres años a esta escena inmensa de una civilización rendida al lujo: bailarines, bebedores, cuerpos desplomados en una arquitectura de mármol, y por encima de ellos estatuas de héroes romanos. En el catálogo del Salón, Couture citó unos versos de Juvenal, el poeta satírico romano, sobre el lujo cayendo sobre Roma con más crueldad que la guerra. Los contemporáneos captaron la alusión. En plena Monarquía de Julio, muchos leyeron la obra como una advertencia sobre la corrupción de la Francia de su tiempo, y algunos llegaron a llamarla Los franceses de la decadencia. El éxito hizo célebre a Couture, y poco después el joven Édouard Manet pasó seis años formándose en su taller.