
La inundación del día de Santa Isabel
Ficha
La historia
Hacia 1490-1495, cuando se pintó esta tabla, la inundación de Santa Isabel de noviembre de 1421 quedaba ya a dos generaciones de distancia. El pintor escribió con letras menudas el nombre de cada aldea junto a su campanario, Strijen, Maasdam, Puttershoek y otras, repartidas entre canales como en un mapa. Esas, en el borde de la zona anegada, siguen existiendo. Otras, como Dubbelmonde o Wieldrecht, no se reconstruyeron nunca. En las décadas siguientes, sus campos se convirtieron en los arroyos y cañaverales del Biesbosch. En primer plano, la tragedia se vuelve tarea práctica. Unos cargan arcones y sacos en las barcas, un hombre avanza doblado bajo un fardo, vacas y cerdos se apiñan en el último trozo de suelo seco. Entre las aguas asoman las cabezas de los ahogados.