
Edvard Munch · PD
El Sena en Saint-Cloud
Ficha
La historia
Munch pasó el invierno y la primavera de 1890 en Saint-Cloud, a las afueras de París, en unas habitaciones sobre un café con vistas al Sena. Se había instalado allí a finales de 1889, pocas semanas después de la muerte de su padre en Noruega. De esos meses es su sombrío interior «Noche en Saint-Cloud», hoy en el Museo Nacional de Oslo. Este cuadro, en cambio, es luminoso. Munch pintó el río muchas veces, desde distintos ángulos y a distintas horas del día. Aquí un tronco de árbol atraviesa la tela de arriba abajo, una barandilla recorre el muelle, pasa una barca y en la otra orilla se alinean las villas. El agua está hecha de pinceladas cortas y horizontales y de pequeños toques de azul, verde y amarillo, recursos de los impresionistas y los puntillistas que había visto en París. El catálogo del Museo Munch registra otras tres versiones de esta vista de 1890, una en el Vassar College, en el estado de Nueva York, y dos en colecciones privadas.




