
François Boucher · PD
La puesta del sol
Ficha
La historia
En 1752 madame de Pompadour, favorita de Luis XV, encargó a Boucher dos grandes telas sobre el sol: su salida y su ocaso. No eran cuadros para colgar sin más, sino modelos a tamaño real para la manufactura de los Gobelinos, que tejería con ellos los tapices del dormitorio del rey en el castillo de Bellevue. Aquí Apolo, el dios sol, regresa al caer la tarde junto a Tetis, la ninfa marina que lo espera entre aguas y nereidas. Se cuenta que la propia Pompadour prestó su rostro a Tetis. Boucher lo mostró en el Salón de 1753, antes de que la lana repitiera cada gesto hilo a hilo.




