
Fernand Khnopff · PD
La esfinge, o Las caricias
Ficha
La historia
Khnopff pintó este lienzo largo y estrecho en 1896, cuando Bruselas se había convertido en una de las capitales del simbolismo. La escena reelabora un mito antiguo. En lugar del enfrentamiento entre Edipo y el monstruo que plantea enigmas, como lo había mostrado el francés Gustave Moreau en 1864, Khnopff convierte el encuentro en una caricia. Un joven esbelto y andrógino permanece de pie mientras una esfinge con rostro de mujer y cuerpo moteado de leopardo apoya la mejilla contra la suya. Todo está en suspenso y en silencio: las columnas azules, el paisaje inmóvil y extraño. Esa ambigüedad era justamente lo que buscaban Khnopff y su círculo, que preferían el sueño y la duda a una historia clara. Años después la imagen llamó la atención del artista Guy Peellaert, que la evocó en la portada del disco Diamond Dogs de David Bowie, de 1974.


