
Francisco Goya, The Third of May 1808, 1814. Wikimedia Commons. · PD
El tres de mayo de 1808 en Madrid
Ficha
La historia
Goya terminó este cuadro en 1814, apenas restaurado en el trono Fernando VII y expulsados por fin los ejércitos de Napoleón tras seis años de guerra. Recuerda una noche concreta: la madrugada del 3 de mayo de 1808, cuando las tropas francesas fusilaron en la montaña del Príncipe Pío, en Madrid, a los vecinos que se habían levantado el día anterior. A la derecha, una hilera de soldados sin rostro apunta sus fusiles, formando un bloque casi mecánico. A la izquierda se amontonan las víctimas, y entre ellas un hombre de camisa blanca abre los brazos en cruz ante los cañones, con un punto oscuro en la palma de la mano que muchos han leído como una herida. Un enorme farol en el suelo, entre los dos grupos, es lo único que ilumina la escena. Goya no idealiza a nadie: los muertos yacen en charcos de sangre y el siguiente en morir tiene el rostro descompuesto por el miedo. Al fondo, recortada contra el cielo negro, se distingue la silueta de una iglesia de Madrid.




