
Félix Vallotton · PD
La blanca y la negra
Ficha
La historia
En 1913, medio siglo después de que Manet escandalizara París con su Olympia, Vallotton pintó una escena que le da la vuelta. En la Olympia una mujer blanca yacía desnuda mientras una sirvienta negra, relegada al fondo, le acercaba flores. Aquí los papeles se invierten: la mujer blanca duerme desnuda con los ojos cerrados, pasiva, mientras la mujer negra, vestida y sentada al borde de la cama, fuma un cigarrillo y la observa. La mirada, que en la tradición pertenecía al espectador o al hombre, pasa ahora a ella. Vallotton, suizo afincado en Francia y antiguo miembro de los Nabis, trabaja con superficies lisas y frías que no revelan lo que piensa esa figura. El lienzo perteneció a sus mecenas suizos, los Hahnloser, y hoy se conserva en Berna.




