
Filippino Lippi · PD
El centauro herido (verso: ¿el nacimiento de Venus?)
Ficha
La historia
Florencia, hacia 1495. Los humanistas de la ciudad leían con pasión a Luciano, el escritor griego del siglo II, que había descrito con detalle cuadros antiguos ya perdidos, y a los pintores se les pedía resucitarlos. Uno de esos textos cuenta cómo el pintor Zeuxis representó a una centaura amamantando a sus crías, y Filippino Lippi la coloca aquí, al fondo de una cueva, con sus dos pequeños. En primer plano está el centauro Quirón, herido, examinando una aljaba roja que pertenece a Cupido, dormido al borde del precipicio. En Ovidio, Quirón se hiere por accidente con una flecha envenenada. Lippi le pone en las manos las flechas del amor, y el mito se convierte en una advertencia sobre sus peligros. Es una de las pocas mitologías de un pintor que trabajó sobre todo para altares, pintada al óleo sobre tabla. En el reverso quedó un esbozo sin terminar, tres mujeres que caminan por la orilla y, en el cielo, un carro tirado por animales alados, un tema que nadie ha sabido identificar con seguridad.




