
Ivan Aivazovsky · PD
La ira de los mares
Ficha
La historia
Aivazovski casi nunca pintaba el mar del natural. Trabajaba de memoria, en su estudio de Feodosia, en Crimea, convencido de que el agua en movimiento se retiene mejor mirándola y recordándola que copiándola ola por ola. Cuando firmó este lienzo, en 1886, tenía 69 años y llevaba ya miles de marinas pintadas. La escena es una tormenta nocturna contra unos peñascos: un relámpago rasga las nubes y deja pasar un hilo de luz de luna sobre el agua revuelta. Casi todo es sombra, salvo esos bordes iluminados. Abajo, a la izquierda, una barca de náufragos rema hacia tierra mientras uno de ellos, de pie, señala la costa.




