
Edvard Munch · PD
El tronco amarillo
Ficha
La historia
En Noruega, el invierno era la estación de la tala. Con nieve, los troncos se arrastraban fuera del bosque con más facilidad, y la madera cortada en frío era de mejor calidad. En 1912 Munch vivía en Kragerø, una pequeña ciudad de la costa sur, y ese invierno pintó varias escenas de corta en los bosques cercanos. Antes de sacarlos del monte, a los troncos se les quitaba la corteza, y de ahí el amarillo intenso de este, recién descortezado, entre los pinos violáceos que siguen en pie. Los fustes verticales hacen de marco, y el tronco caído se hunde en línea recta hacia el fondo del cuadro. De ese escorzo nace un efecto óptico que ha intrigado a muchos visitantes. Si uno se desplaza delante del lienzo, el extremo cortado del tronco parece seguirlo.




