
Gustave Caillebotte · CC-BY-SA-3.0
El Yerres, efecto de lluvia
Ficha
La historia
En 1875 la pintura que un crítico había bautizado con burla 'impresionismo' apenas empezaba a llamarse así. Ese verano Gustave Caillebotte, joven y de familia acomodada, pintaba en la finca de los suyos a orillas del Yerres, al sureste de París. Y aquí hizo algo insólito: quitó casi todo. No hay paseantes, ni barcas en primer plano, ni anécdota. Solo la superficie del río bajo la lluvia, cubierta de anillos concéntricos que las gotas dibujan al caer. El formato vertical y ese patrón casi abstracto de círculos delatan su interés por las estampas japonesas, que circulaban por París desde hacía años. Pocos años después murió su madre y la familia vendió la propiedad, de modo que estas escenas del Yerres pertenecen a un verano que no se repetiría.




