
Paul Signac · PD
Atunero en Concarneau
Ficha
La historia
Signac pintó este puerto bretón por primera vez en el verano de 1891, cuando Concarneau vivía de la sardina. Aquella serie la numeró como si fuera música, opus 219 a 222, con indicaciones de tempo, larghetto, allegro maestoso, adagio. Cuando volvió en 1925 encontró otra flota. Las sardinas habían faltado en la costa bretona a partir de 1902, la crisis duró años y el puerto se pasó al atún hasta ponerse a la cabeza de la costa atlántica francesa en esa pesca.
Su pintura también se había desplazado. El punto suelto de los años 1880 se había convertido en un toque casi cuadrado, colocado junto al siguiente como una tesela. El Museo Artizon de Tokio, que conserva el cuadro, describe los azules, rosas, naranjas y amarillos pálidos con los que está levantado el puerto.




