
Tumba de Iti y Neferu: Iti con su lebrel
Ficha
La historia
En el sur de Egipto, en aquellos años, los hombres poderosos se hacían representar con sus perros de caza. En Tebas, un poco más abajo de Gebelein siguiendo el Nilo, el soberano Intef II, de la XI dinastía, mandó tallar en la estela de su tumba su figura rodeada de sus perros, cada uno con su nombre, y parte de esa estela se conserva en el Museo Egipcio de El Cairo. Aquí, en un muro de su propia tumba, Iti aparece pintado con su lebrel.
Solo queda la parte inferior de la escena, las piernas de Iti y el borde de su faldellín, con el esbelto perro junto a sus pies. Este panel es uno de los 36 fragmentos de enlucido pintado que se arrancaron de las paredes de la tumba en 1914 y se pasaron a tela en Florencia. De ellos, 29 se expusieron en Turín, y los otros siete solo se conocían por fotografías antiguas. Uno de esos siete apareció después en los almacenes del museo de antropología de la Universidad de Turín.


