
Simone Martini · PD
Tríptico de San Agustín
Ficha
La historia
Hacia 1328 los frailes agustinos de Siena tenían un problema: su santo local, Agostino Novello, llevaba casi 20 años muerto y ellos querían verlo canonizado. Para mantener vivo su culto encargaron a Simone Martini este retablo, y sus tablas laterales sorprenden. En vez de escenas de la Escritura antigua muestran milagros ambientados en la Siena de los días del propio Martini, un niño atacado por un lobo, un muchacho que cae de un balcón de madera, un caballero despeñado con su montura a un barranco, y cada vez el beato Agostino desciende en picado para salvarlos. Las casas son edificios sieneses reconocibles, con sus pisos altos salientes y sus ménsulas de hierro. En el centro Agostino, con el hábito negro de la orden, sostiene el libro de la regla mientras un ángel se inclina a susurrarle al oído. Martini acababa de volver de pintar frescos en Asís y en el Palazzo Pubblico de la propia Siena.


