
Annibale Carracci · PD
Dos niños atormentando a un gato
Ficha
La historia
Hacia 1590, en Bolonia, Annibale Carracci y sus parientes trabajaban por devolver a la pintura la observación directa de la vida, frente a las fórmulas amaneradas que dominaban entonces. De ese empeño sale esta escena tan cotidiana: dos niños atormentan a un gato con las pinzas de un cangrejo de río. El muchacho intenta meterle la tenaza en la oreja, y el animal ya se ha puesto en guardia, tenso, a punto de saltar. Es uno de los primeros cuadros de género de la pintura italiana, tomado casi del natural, y algunos piensan que ilustra un refrán parecido a eso de no despertar al que duerme. Ese modo de mirar lo corriente anunciaba lo que poco después haría Caravaggio. La tela perteneció al cardenal Tommaso Ruffo, el mismo coleccionista que tuvo el retrato de Juan de Pareja pintado por Velázquez.




