
Dos hombres con una mujer dormida
Ficha
La historia
Sobre la mesa hay una pizarra de tabernero, donde se apuntaba con tiza lo que debían los clientes, y a su alrededor lo que queda de la noche. Naipes, una pipa, una copa de plata, una jarra y una caja de chaquete. La mujer que ha disfrutado de todo ello duerme en su silla. Uno de los hombres se inclina sobre ella y le abre el vestido con la boquilla de la pipa, mientras el otro se ríe.
Los compradores holandeses de finales de la década de 1650 entendían tanto la broma como la advertencia, porque el juego, el tabaco y la bebida en una mujer eran justo lo que la buena sociedad censuraba. Metsu dedica su pincel más fino a lo que la rodea, el dibujo de la alfombra turca sobre la mesa, el brillo del metal, el pelo del perro, y pinta el resto de la habitación con más soltura.




