
Jarrón de flores en una hornacina
Ficha
La historia
El castillo de Weissenstein, en Pommersfelden, en Franconia, se levantó en la década de 1710 para Lothar Franz von Schönborn, príncipe-obispo de Bamberg y arzobispo de Maguncia, y su familia lo llenó de cuadros. Cuando este florero salió a subasta en París en 1867, el catálogo le atribuyó esa procedencia ilustre y afirmó que figuraba en los catálogos de pinturas de los Schönborn de 1719 y 1746. El Museo de Bellas Artes de Boston no se lo cree. El único de esos catálogos que llegó a publicarse, el inventario de 1719, no menciona a Van Huysum en absoluto, y una nota de la propia ficha del museo fecha la tabla hacia 1732 o 1736, demasiado tarde para haber estado allí. Sin embargo, el encabezado de esa misma ficha dice hacia 1715, así que la fecha sigue abierta. Lo que sí consta es una carta de 1836 en la que un visitante de Pommersfelden cuenta que vio allí obras de Van Huysum. Desde París el cuadro pasó al príncipe Pável Demidov, en Florencia, y en la venta de su palacio de San Donato, en 1880, lo compró el bostoniano Stanton Blake, cuyo testamento lo llevó al museo en 1889. Entre las flores asoma un tulipán jaspeado, una de las variedades raras que los coleccionistas pagaban caras, y la firma está en la losa de mármol, abajo a la derecha.




