
Venus y Cupido con dos sátiros en un paisaje
Ficha
La historia
En el Milán de Carlos Borromeo, un arzobispo muy atento a lo que podían mostrar las imágenes sagradas, Simone Peterzano trabajaba casi solo para las iglesias. Retablos sobrios, frescos de capilla, encargos ejecutados según la norma. Este lienzo, pintado hacia 1570, pertenece a la otra mitad del oficio, la que iba a las habitaciones privadas. Venus duerme en un paisaje verde cerrado por montañas azules, Cupido prepara sus flechas y por la derecha entran dos sátiros, uno levanta el paño y el otro deja granadas junto a sus pies. Peterzano solía firmar como Titiani alumnus, discípulo de Tiziano, y en este desnudo tendido se ve lo que trajo de Venecia. La tela no apareció hasta 1989, en una colección privada francesa; Mina Gregori reconoció su mano y, tras pasar por el mercado neoyorquino, el Estado italiano la compró para Brera. Catorce años después de pintarla, Peterzano tomó como aprendiz a un chico de Caravaggio, Michelangelo Merisi.