
Filippo Lippi · PD
Virgen con el Niño y escenas de la vida de santa Ana
Ficha
La historia
Hacia 1452 el pintor Filippo Lippi, un fraile carmelita, recibe de Leonardo Bartolini Salimbeni el encargo de un cuadro redondo para su casa florentina. El formato, el tondo, era entonces una novedad pensada para la vivienda y no para la iglesia, y Lippi lo aprovecha para meter lo sagrado dentro de un interior doméstico reconocible: la Virgen con el Niño en primer plano y, al fondo, como si ocurriera en otras habitaciones de la misma casa, escenas de la vida de santa Ana, el nacimiento de María y el encuentro en la Puerta Dorada. Mide unos 135 centímetros de diámetro. Sigue colgado en la Galería Palatina del Palacio Pitti, en la misma pared donde se lo vio en vida del artista.




