
Visión
Ficha
La historia
Cuando esta pequeña tela llegó a Basilea, figuraba como un Goya. Apenas mide 20 centímetros de alto y cerca de medio metro de ancho, y es un boceto al óleo a partir de una de las llamadas Pinturas negras de Goya, la escena visionaria conocida como Asmodea o Visión fantástica, en la que unas figuras se sostienen en el aire sobre un paisaje abierto. Su origen se entiende por el momento en que se hizo. Entre 1874 y 1878, las Pinturas negras se arrancaron con cuidado de los muros de la quinta que Goya tenía a las afueras de Madrid y un restaurador del Prado las pasó a lienzo. Luego viajaron a París, donde el banquero barón d'Erlanger las expuso en la Exposición Universal de 1878 con la intención de venderlas. En esos mismos años vivía en París Francisco Domingo Marqués, un valenciano formado copiando a los maestros sombríos de su tierra. Hoy este pequeño estudio se le atribuye a él y ya no a Goya, aunque durante décadas el museo pensó lo contrario. El viejo inventario conserva todavía el nombre de Goya, y las figuras siguen flotando donde él las puso, sobre un gentío y una montaña lejana.